En el pueblo de Arenys de Munt en el corazón de la costa del maresme encontramos la Viña del Remei. Un lugar que posee una larga historia muy destacable y que brilla por su explendor. Situado a 150 metros por encima del nivel del mar y rodeado de la flora y la fauna del maresme. Hasta los años 80 y durante más de 40 años ha permanecido rodeado de viñas.
Desde la Viña se observa la Ermita del Remedio, construida allá por el sigle XIII en honor a la Virgen del Remedio y utilizada como convento templario por aquellos caballeros de la orden que se asentaban en Cataluña y famosa por sus atribuciones curativas.
Se cuenta que el templo fue arrasado por piratas y que unicamente quedó de él la imagen de la Virgen desaparecida, caida en el suelo y con un solo dedo roto. Un vecino del lugar la recogió y colocó su dedo en el lugar al que pertenecía. Cuando dió aviso y acudió la gente del pueblo, el dedo había quedado perfectamente soldado, sin señal alguna de que alguna vez hubiera sufrido daños. Lo importante, sin embargo, fué que el agricultor que compuso el dedo de la Virgen se convirtió en poco tiempo en un reconocido patriarca de una familia a la que durante generaciones se les ha atribuido prestigio y reconocimiento por sus capacidades sanadoras. Hasta mucho después, esa familia llamada Pi siguió conservando aquellas virtudes en alguno de sus miembros.
Al margen de la cultura popular, el lugar ha permacencido intacto conservando su esencia y su tranquilidad. La naturaleza se ha conservado gracias a la configuración de la zona y el lugar privilegiado en el que se encuentra. Lejos de la masificación y el ajetreo de las grandes ciudades, sigue manteniendo la esencia de tranquilidad y sosiego que antaño se respiraba en el dia a dia. Se ha definido con el paso de los años como el lugar perfecto para disfrutar de las actividades que más nos gustan, rodeados de los beneficios del paraje.